audisual

 

 

 

 

 

 

texto

Es una composición de signos codificados en un sistema de escritura (como un alfabeto), que conforma una unidad de sentido en un determinado contexto. Se diría que es la expresión objetiva del espíritu.



 

 

 

 

 

Su Lengua

Situación: Hombre (Tomás Martí) y Kokito hablan en un escenario neutro.

HOMBRE:
¡Shi, shi!
KOKITO:
¿Otra vez tú?
HOMBRE:
Sí. Pero esta vez estoy aquí para quedarme. A partir de ahora cada vez que me necesites, sólo tienes que pensar en mí y... ¡¡¡TACHAAAN!!! ahí estaré.
KOKITO:
¿Y si no quiero que aparezcas nunca?
HOMBRE:
Pues entonces apareceré cuando yo quiera. No tienes que preocuparte por nada, sólo quiero ayudarte. Tu puedes hacer lo que quieras. Lo que pasa que, ya sabes que siempre cuando me necesites…, pues ahí estaré.
KOKITO:
¡Pero es que yo no te necesito! No te voy a necesitar nunca, puedo resolver todos mis problemas, ¡todos! No necesito saber que estás todo el rato, en todo momento...
HOMBRE:
Si, como el otro día. Si no llego a estar yo allí, el otro día ¿que? al final nada; allí ni se come lengua ni se bebe vino ni nada. Y es que no puede ser. Ahí es dónde me di cuenta. No puede ser porque, no. no, por ti sólo no, no eres capaz de hacer las cosas.
KOKITO:
No, no veré nada. Porque no quiero verte nunca más. No tenemos la misma manera de resolver las cosas. No quiero saber nada de ti. A si que, a te vas tu o me voy yo. No me apetece que vallas por ahí actuando en mi nombre o para mi bien o para yo que sé. Si… Si vuelves a meterte en mis cosas me voy. O tu, o yo.
HOMBRE:
Piensa lo que estás diciendo. Entre dos se ven mucho mejor las cosas que uno sólo; cuatro ojos ven más que dos ¿no?
KOKITO:
Vale me voy. (…) Vale me voy. (…) Vale me voy. (…)
HOMBRE:
¡Vale, vale, vale! Tranquilo, me voy yo.
KOKITO:
¡Que zumbao tío! ¡Que zumbao!

Corte

HOMBRE:
Lo que no puedes es quedarte ahí tan tranquilo [...] no puedes dejarte pisotear así tío [...] Ya sé lo que vas a hacer, mira: vas a ir a su casa como siempre, a la misma hora de siempre, igual; vas a entrar adentro; vas a actuar como si no supieras nada, como si tu no te hubieras enterado de nada y cuando surja la oportunidad os besáis; un beso apasionado, muy apasionado. Hasta que consigas tener toda su lengua dentro de tu boca y entonces…

CORTE FINAL

Martí, T.(2009) Su lengua. Sabadell.